Hoy me has vuelto a hacer sonreír, como llevas haciendo ya mucho tiempo. Me he acordado de tantos recuerdos, de tantos días juntas, de los días de lluvia y de sol a tu lado.
Sinceramente no has cambiado nada. Y me gustas así, tal cual has sido siempre.
Con tus dudas, con tus ganas de reír, con tu corazón algo helado a veces y con tu manera de no fingir nada. Con unas cuantas noches de Madrid a tu espalda, pero siempre tan difícil de alcanzar.
Has alegrado los días más lluviosos, las tardes más oscuras y las clases más largas. Me has hecho cantar tantas veces como reír a carcajadas, hemos hecho de nuestras vidas una pequeña banda sonora de momentos. Eres un huracán, una superhermana, mi pequeña Amelie, eres la persona con la que menos palabras hacen falta para hablar en algunas ocasiones. Eres mil días de intensa pasión, como una lluvia tropical en medio de la Gran Vía.
Me has convencido de que la distancia con nosotras no funciona, que de momento no hay nada que nos pare, nada que nos separe, ni los océanos ni si quiera esos sueños que quieren llenar nuestras vidas. Me has mostrado como eres, lo que sientes, lo que te ha hecho ser más fuerte, me has hecho ser parte de tu vida.
Supongo que no quedan más palabras, o quizá quedan demasiadas, no lo sé, lo que si sé es que contigo hablar se hace fácil y las horas se pasan volando en cualquier calle de cualquier ciudad. Quiero que sepas que estoy aquí, pase lo que pase, que juntas buscaremos el amor, ese mundo perdido.
POR LOS DÍAS QUE AÚN NOS QUEDAN.
No hay comentarios:
Publicar un comentario